La imaginación al poder

                                                                                                                                                                                                                                          Por Ludmila Krechov

    Ver una película de Terry Gilliam significa comprender que vamos necesita reunir todas sus obras como un corpus y no aislar una de las demás. En la mayor parte de su obra como director podemos observar cómo la fantasía y la realidad pueden juntarse, llegando a formar una unidad inseparable en donde somos capaces de admitir una materialidad tan dispar.
    En El imaginario mundo del Dr. Parnassus (The Imaginarium of Dr. Parnassus, 2009) la imaginación toma el lugar primordial, como su título lo indica. Siempre estará alejada de infantilismos a pesar de que, básicamente, se trata de una historia en donde Parnassus cuenta, con algunos flashbacks, los distintos encuentros con el diablo y las apuestas que mutuamente se han hecho a lo largo de los años. Va a hacer falta tener cierta madurez para poder asimilar algunas escenas donde hay algunos pequeños agregados de mafias rusas, lavado de dinero y hasta tráfico de órganos: claramente no es para chicos, sino para el chico que cualquier grande tiene dentro, evidenciado por varias citas implícitas a aquellos clásicos de la literatura que intentaron hacernos creer que eran infantiles pero, lectura entre líneas mediante, se terminaba demostrando lo contrario. Lewis Carroll, Lyman Frank Baum e incluso Charles Dickens tienen lugar en las referencias aparecidas. Hasta podemos observar un pequeño auto-homenaje a la Venus que interpretó Uma Thurman en Las aventuras del Barón Münchhausen (1988). Por momentos, la estética se acerca a Los ladrones del tiempo (1981) o al mismo Barón pero encajada en una Londres actual Los personajes, sus vestimentas, el carruaje que los lleva de un lugar a otro haciendo representaciones son elementos que parecen extraídos del siglo XIX o principios del XX. Hasta que entra en escena el primer personaje que claramente nos ubicará temporalmente (un londinense borracho que se convertirá el primero en mostrarnos lo que se esconde detrás del espejo, que es la puerta de entrada al imaginario del Dr. Parnassus)
    A pesar de que su protagonista Heath Ledger (quien hace de Tony, un persona más oscuro de lo que aparenta ser) haya pasado a la inmortalidad durante la realización del film, este factor no resultó ser un obstáculo en cuanto a llegar a terminar su obra. Valiéndose de un recurso que fue visto recientemente en la aclamada I'm not there (Todd Haynes, 2007) donde Ledger también participa, la completitud de las escenas estuvo a cargo de Collin Farrell, Jude Law y Johnny Depp, dando como un resultado un cambio en la apariencia física del personaje que convive armoniosamente con la trama, pareciendo haber sido premeditado. Casualidad o causalidad, la temática de la muerte está latente durante el transcurso de esta película, dandosele una visión positiva: esta es la manera en que realmente uno pasará a la inmortalidad, contrario a los pensamientos de Parnassus cuya inmortalidad no le dio más que dolores de cabeza
    "Contar la verdad siempre es una mala idea", advierte Percy, ayudante del doctor. ¿Será esta la razón por la cual Gilliam se aboca a estos géneros?











FICHA TÉCNICA

El imaginario mundo del Dr. Parnassus
 The Imaginarium of Dr. Parnassus
, Reino Unido/Francia/Canadá, 2009,123'

Dirección: Terry Gilliam
Guión:
Terry Gilliam, Charles McKeown
Fotografía:
Nicola Pecorini
Montaje:
Mick Audsley
Música:
Jeff Danna, Mychael Danna
  Producción Ejecutiva: Patrice Theroux, David Valleau
Intérpretes: Christopher Plummer, Tom Waits, Lily Cole, Heath Ledger, Collin Farrell, Jude Law, Johnny Depp 

Estreno en Buenos Aires: 25 de febrerode  2010