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Panorama - Trayectorias My Winnipeg Por Luciana Calcagno Night and Day Sobre cómo tratar con mujeres y no morir en el intento Por Soledad Pardo
Las relaciones humanas y sus mil complicaciones son un tema bien conocido por Hong Sang-soo, quien nuevamente se interna en esta problemática. El director, habitué del Festival de Cine de Mar del Plata y del BAFICI, nos trae en esta ocasión un film acerca de un desorientado coreano, quien por problemas legales debe salir de su país para instalarse en la capital francesa. Allí, sin intenciones de hacer amistades galas, se dedicará a reunirse con otros coreanos como él y, sobre todo, a complicarse la vida en asuntos amorosos. El aparentemente incomprensible mundo de las mujeres es una vez más el tema que dispara la imaginación y el humor de Hong Sang-soo, quien nos pone frente a un hombre tironeado por sus impulsos, quien dejó a su mujer en Corea y no puede evitar la atracción hacia otra mujer, también coreana, que vive en París. Tampoco puede evitar ser víctima de los caprichos y los “sí pero no” de ella, que lo llevan al borde del desquicio; ni de las mentiras por teléfono de su mujer. Sin embargo, siguiendo la línea de Woman on the beach (Hong Sang-soo, 2006), la desesperación del protagonista es siempre minimalista y básicamente verbal. El clima despojado no se rompe en la película sino que, por el contrario, la atraviesa de punta a punta y contribuye a hacer más cómica la situación del personaje. Su perplejidad permanente se expresa en frases concisas y caras de asombro, sin grandes gesticulaciones ni gritos desaforados. Night and day cuenta con un guión fuerte y excelentes actuaciones, aunque lamentablemente se excede en su duración, diluyendo en parte el interés que provoca en el espectador en un principio. De todas maneras, logra construir un relato interesante en el que las relaciones amorosas y sus respectivos enredos son puestos en primer plano, y en donde los roles se dan vuelta permanentemente. El aparente donjuán del comienzo, dispuesto a seducir mujeres a toda hora, es rápidamente convertido en víctima de ese universo femenino que no termina de saber manejar. Y entre las idas y vueltas del caballero y sus múltiples damas se encuentra el austero encanto de la película. I'm Not There ¡Silencio! ¿Dónde estoy? Por Daniela Espejo
En la primera edición del BAFICI, en 1999, se estrenaba una película que marcó a los seguidores del cine, digamos, “rockero”. Velvet Goldmine (1998), dirigida por Todd Haynes, fue uno de los mejores momentos de ese festival. Hoy, diez ediciones más tarde, el mismo director continúa con su búsqueda conceptual en I'm not there (2007). Estas películas confluyen en un punto clave: una estructura que, como Rashomon (1955) de Akira Kurosawa, plantea el punto de vista como base de todo discurso. En ese film, Kurosawa advertía las diferencias que cada personaje podía ubicar en una misma historia. Haynes en Velvet Goldmine planteaba, como Orson Welles en El Ciudadano (Citizen Kane, 1941), la imposibilidad de plasmar de una sola manera la biografía de un personaje, más que a través de otros que lo conocieron y aportan su recuerdo mediado por la emoción y la interpretación. Pero aquí, ya no hay tal mediación de terceros. Lo que Haynes pone en escena es al propio personaje, Bob Dylan en este caso, y sus diversas aristas interpretadas por distintos actores y en distintas épocas. ¿Cuál de todos ellos es el verdadero? Nunca lo sabremos. Pero lo mejor de todo: ni siquiera importa. "No estoy allí" o "Estoy aquí" son las frases con las que juega el título en los créditos. El film es abrumador y abundante, lleno de líneas narrativas fractalizadas. El poeta, el músico, el niño fugitivo, el católico. Todos ellos son y no son. Es enorme la producción de discurso y, sin embargo, después de tanta belleza, sólo resta el silencio de lo inasible. Paranoid Park Por Luciana Calcagno
Gus van Sant sigue en la línea de Elephant y vuelve a presentarnos una historia de asesinatos y adolescentes, aunque en este caso no se trata de una masacre que sacudió a toda una sociedad sino de un hecho pequeño, mínimo, que sacudió solamente a su autor, un adolescente skater de Portland. Pero salvando esta diferencia, las dos películas resultan muy similares, sobre todo en la manera de estructurar la historia. Es así como el hecho principal será narrado con cuentagotas y la información total será otorgada casi al final del relato. La cámara seguirá al impasible a Alex, el protagonista, en toda su rutina, con bellas imágenes potenciadas por la fotografía del habitual colaborador de Wong Kar Wai, Christopher Doyle. Paranoid Park está teñida de la gris realidad de Alex, al cual el director le dedica las tomas más simples y bellas. La escena de la ducha, y la secuencia clipera con The White lady loves you more, de Elliot Smith, de fondo, son solo dos ejemplos de esto. El cine de Gus Van Sant se está haciendo cada vez más refinado y atento a los detalles. Y Paranoid Park es la mejor prueba de esto. Shine a light Por Pablo Russo
En Shine a light, Martin Scorsese muestra a los Rolling Stones en concierto, durante la presentación en el Beacon Theatre de Nueva York, a fines de octubre y principios de noviembre de 2006, durante la gira A Bigger Bang. Declarado fan de la banda, Scorsese introduce la previa al recital e intenta dar cuenta de cómo hará para controlar el escenario devenido en set de filmación. En ese primer momento, el director terminaba Los Infiltrados, y los Stones estaban de gira, por lo cual la coordinación entre ambos se hizo efectiva recién pocos días antes del show, cuando discutieron hasta la lista de temas. Luego de este prólogo inicial, son los músicos los que ocupan el cien por ciento de la escena y Scorsese se limita a la coordinación de cámaras. La idea es no perderse ningún detalle, por lo cual trabajó con un director de fotografía para cada uno de los Rolling y dieciocho cámaras para cubrir todos los ángulos. Las miradas, los gestos y rugosidades propias de los viejos rockeros están presentes con una proximidad inmejorable. Fragmentos de antiguas entrevistas a los ídolos del rock and roll representan sólo breves interludios que buscan transmitir la idea de longevidad de la banda y la notoriedad del grupo. Desde el primer tema hasta el final, lo más importante es que Shine a light logra transmitir el movimiento de la banda sobre el escenario. Pura energía presente en la pantalla. Scorsese reaparece sobre el final, sólo para poner el moño y recordarnos que él también es una estrella. L'Aimée Por Griselda Soriano
L’aimeé parte de lo autobiográfico: el film toma como hilo conductor y pretexto la historia de la abuela de Desplechin, muerta muy joven a causa de la tuberculosis. Mediante cálidas entrevistas a su padre, quien relata la historia de esta amada desconocida, pero sin embargo confiesa “no recuerdo nada”, revisando fotos y objetos, visitando lugares que revelan en su permanencia lo que ya no está ahí, releyendo algunos escritos y dejando otros de lado por respeto a los muertos, el director va construyendo –al mostrarse la re-construcción como imposible- una posible historia para esta mujer que, de pronto, se transforma en un punto de fuga en el que se cruzan tiempos distantes. Como bien intuía Chris Marker en La jetée (1962), la imagen y el recuerdo son los mejores vehículos para un viaje en el tiempo. Así como sucedía en aquel cortometraje, en L’aimeé la memoria y la posibilidad del recuerdo pasan a ser los ejes; en medio de todo esto surge, ineludible, la reflexión sobre la imagen, que no deja de oscilar entre su condición de objeto y su utilización como medio. Partiendo de una historia pequeña, familiar, L’aimeé despliega un discurso sobre el pasado estructurado en torno a la ausencia; una ausencia tangible y omnipresente, que ni la imagen ni la palabra -a pesar de su poder de evocación, comprobable en cada fotograma- son capaces de llenar por completo. Boarding gate Por Luciana Calcagno
En los últimos días del festival, los espectadores tuvimos una suerte de sobredosis de Asia Argento. Más allá de la simpatía o antipatía que esta actriz despierte. hay algo que es innegable y es que su presencia en la pantalla es tan fuerte que se encarga de oscurecer a todo lo que la rodea. En el caso de Boarding gate, opaca a todo el resto del elenco -que cuenta con Michael Madsen como un ex amante sin escrúpulos- y a la enroscada historia (que incluye estafas, cambios de identidad, crímenes y robos). El nuevo film de Assayas (figura multifacética del cine francés, director de grandes films como Irma Vep [1996] o Clean [2004] y difusor de las obras de Guy Debord) sucede aceleradamente y tiene demasiados altibajos a lo largo de su hora y media de extensión. Es posible decir que sin la presencia de Argento el film hubiese sido más parejo, pero también sin duda más aburrido. La música de Brian Eno acompaña este ritmo imparable y nos ayuda a sobrellevar los momentos de esta película hiperquinética sin perder la paciencia. Le Voyage du ballon rouge Por Vanesa Magnetto
Le Voyage du ballon rouge es el último film de Hou Hsiao-hsien, quien nuevamente decide rendir culto al cine. Recordemos en Café Lumière la dedicatoria al director Japonés Yasujiro Ozu y las similitudes (disctutibles) con su poética. En este caso, el director taiwanés fue invitado por el Museo de Orsay para reinterpretar el célebre corto francés El Globo Rojo de Albert Lamorisse. Retomando algunos ejes planteados en el corto como la niñez, París y, claro está, la figura del globo, Hou Hsian- hien nos invita a realizar un viaje. A través de una fotografía impecable, la cámara, cual globo, nos refleja aspectos de la vida cotidiana de los tres protagonistas. La historia de un niño y su niñera, una chica oriental que llega a París para complementar sus estudios de cine y realizar un corto en digital protagonizado por el chico y el globo. Las peripecias de la madre y sus problemas cotidianos. La figura, recurrente en Hsiao- hsien, de los trenes que atraviesan la ciudad y sus alrededores. Los interiores y sus pausas. Las miradas a cámara de los transeúntes parisinos. Todas estas pequeñas historias recontextualizan El Globo Rojo, dando pie a un nuevo vuelo y a un film sumamente interesante, tanto a nivel estético como narrativo. The Man from London Por Vanesa Magnetto
The man from London, al igual que muchos otros films, se ubica en la lista de transposiciones literarias al cine. Pero atención; si bien está basado en la novela homónima de Georges Simenon, la trama de ésta resulta una excusa para que Bela Tarr, director del film, junto a Fred Keleman, director de fotografía y camarógrafo, construyan un relato fílmico con todas las letras. Un asesinato, un maletín repleto de dinero y, claro está, un testigo, son los elementos que desencadenan el film. A través de larguísimos y recurrentes planos secuencias, vamos transitando, flotando en la historia. Una historia en blanco y negro de máximo contraste, gracias al minucioso trabajo de iluminación. Vale la pena mencionar que tuvimos la suerte de asistir a la función con sorpresa en la que, a modo de cierre, Fred Kelemen conversó con el público. Hizo hincapié en el cuidado estético que signó el film, tanto en la diagramación de los diversos planos secuencias como en la elección de las locaciones, lo cual implicó cuatro años de rodaje con largas interrupciones en el medio. El resultado: a nivel narrativo, una vuelta de tuerca dentro del género Film Noir; a nivel estético, una experiencia única para el espectador. It's a Free World... Por Pablo Russo
Ken Loach sigue siendo uno de los pocos directores británicos que se ocupa de las clases populares en sus películas. Cierto es que repite fórmulas melodramáticas y que su narración es clásica, pero no por eso pierde autenticidad y complejidad en el retrato de sus personajes. Angie trabajaba en una agencia británica de empleos especializada en buscar trabajadores inmigrantes de Europa del Este. Cuando queda en la calle, no encuentra mejor forma de salir del pozo que montar su propia oficina. Es decir, encargarse ella misma de reclutar mano de obra barata para otros. Convertirse en empresaria, aplastar a quien haya que aplastar. Ken Loach se ocupa en esta historia de un fenómeno localizable en la Europa actual, pero que permite el ejercicio de la universalización con cualquier lugar del planeta en un país un poco más desarrollado que sus vecinos. Esta es una de las características de sus películas: conflictos locales que atañen a la humanidad toda, con un cariz profundamente político: la inmigración, la precariedad laboral, la explotación de unos por otros, etc. La particularidad de It´s a Free World... es que Loach agudiza el aspecto contradictorio de la protagonista: Angie se ve envuelta en una lucha feroz por sobrevivir en un mercado competitivo, a la vez que cada paso que da implica dilemas morales que se deben dejar atrás para progresar dentro del sistema. Una serie de personajes secundarios plantean las convicciones que ella va desechando: su padre, su socia y un joven inmigrante que le enseña que “no todo se hace por dinero”. Otra marca de autor es la visión poco esperanzada de la situación a futuro; el conflicto abierto, irresoluto, incómodo. |
![]() FICHA TÉCNICA My Winnipeg Canadá, 2007, 97’ Dirección y Guión: Guy Maddin Producción: Phllis Laing, Guy Maddin, Jody Shapiro Fotografía: Jody Shapiro Montaje: John Gurdebeke Dirección de arte: Catarina Stieffenhofer Sonido: David Rose, David McCallum Intérpretes: Darcy Fehr, Ann Savage, Amy Stewart, Louis Negin ![]() FICHA TÉCNICA Night and day Corea del Sur, 2008,145’ Dirección y Guión: Hong Sang-soo Intérpretes: Hwang Su-jeong, Kim Yeong-ho, Lee Seon-gyun, Park Eun-hye. ![]() FICHA TÉCNICA I'm not there Estados Unidos/Alemania, 2007,135' Dirección: Todd Haynes Guión: Todd Haynes, Oren Moverman Producción: Christine Vachon, James D. Stern, Jogn Sloss, John Goldwyn Fotografía: Edward Lachman Montaje: Jay Rabinowitz Sonido: Leslie Schatz Música: Sonic Youth, Malkmus, Calexico, Sufjan Stevens, Antony & the Johnsons. Intérpretes: Christian Bale, Cate Blanchett, Marcus Carl Franklin, Richard Gere, Heath Ledger, Julianne Moore. ![]() FICHA TÉCNICA Paranoid Park Estados Unidos/Francia, 2007, 90’ Dirección, Guión y Montaje:Gus Van Sant Fotografía:Christopher Doyle Sonido: Leslie Shatz Intérpretes: Gabe Nevis,Taylor Momsen, Jake Millar, Dan Liu. ![]() Shine a Light Estados Unidos/Reino Unido, 2008, 122’ Dirección: Martin Scorsese Fotografía: Emmanuel Lubezki, Albert Maysles, Mitchell Amundsen Montaje: David Tedeschi Producción: Steve Bing, Michael Cohl, Zane Weiner, Victoria Pearman Producción Ejecutiva: Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts, Ron Wood ![]() FICHA TÉCNICA L'aimée Francia, 2007, '70 Dirección: Arnaud Desplechin Sonido: Sébastien Pierre Momtaje: Laurence Briaud Producción: Pascal Caucheteux ![]() FICHA TÉCNICA Boarding Gate Francia, 2007, 105’ Dirección y Guión: Oliver Assayas Producción:Francois Margolin Fotografía: Yorick Le Saux Montaje: Luc Barnier Sonido: Daniel Sobrino Intérpretes: Asia Argento, Michael Madsen, Carl Ng,Kim Gordon ![]() FICHA TÉCNICA Le Voyage du Ballon Rouge Francia, 2008, 113´ Dirección: Hou Hsiao-hsien Fotografía: Pin Bing Lee Producción: Kristina Larsen, François Margolin Montaje: Jean- Chistophe Hym, Liao Ching- song Sonido: Shih Yi Chu Intérpretes: Juliette Binoche, Simon Iteanu, Fang Song, Hippolyte Girardot, Louise Margolin ![]() FICHA TÉCNICA The Man from London Hungría/Francia/Alemania, 2007, 132' Dirección: Béla Tarr Guión: Béla Tarr, László Krasznahorkai Producción: Cristoph Meyer- Wiel, Paul Saadoun, Gábor Téni, Joachim von Vietinghoff, Humbert Balsan, Cristoph Hahnheiser Producción Ejecutiva: Juliusz Kossakowski Fotografía: Fred Kelemen Dirección de Arte: Péter Brill Sonido: György Kovacs Intérpretes: Miroslav Krobot, Tilda Swinton, Ági Szirtes, János Derzsi, Erika Bók. ![]() FICHA TÉCNICA It´s a Free World Reino Unido, 2007, 96’ Dirección: Ken Loach Guión: Paul Laverty Fotografía: Nigel Willoughby Dirección de Arte: Peter James Montaje: Jonathan Morris Música: George Fenton Producción: Ken Loach, Rebecca O'Brien Producción Ejecutiva: Ulrich Felsberg Intérpretes: Kierston Wareing, Juliet Ellis, Leslaw Zurek, Joe Siffleet, Colin Caughlin |