Panorama - Personas y Personajes



La desazón suprema: retrato incesante de Fernando Vallejo

Por Martín Libster

    La desazón suprema, de Luis Ospina, es el retrato de un personaje fascinante y, por lo demás, de uno de los mejores escritores latinoamericanos de nuestros días. La película, construida enteramente sobre el encanto privado y los no menos encantadores desplantes públicos de su protagonista, más algunos pasajes de su obra que circulan en pantalla leídos por la voz over de un locutor, suple con su interesante contenido sus cuantiosos defectos formales. Respecto de esto último, por momentos cuesta creer que esto sea un film terminado y no unos cuantos retazos de material interesante montado apresuradamente (aunque tal vez lo sea).
    La amistad entre director y protagonista permite a Ospina acceder a la vida íntima y cotidiana de Vallejo, a quien vemos redactar e-mails a su editor, insultar copiosamente al Papa y lavarle los dientes a su perra con cepillo y pasta (y lamentando que no haya forma de que se enjuague la boca) y hasta entrevistar a parte de su familia en su propia casa, lo que aporta interesantes claves sobre su novela autobiográfica El Desbarrancadero. La lengua viperina e inspiradísima de Vallejo fustiga sin piedad todos los estamentos de la vida colombiana, las jerarquías religiosas y, más allá de su célebre dictum de que la vida es un mal en sí misma (puesto que remite invariablemente a una muerte futura), traza un muy bello retrato de la Colombia de su infancia, cuando su tierra era sacudida por una sangrienta ola de violencia política, pero la muerte, para el niño Fernando Vallejo, estaba muy lejos, mucho más allá de los límites de la finca de sus abuelos.


Obscene


    Obscene es un documental que gira en torno a la figura de Barney Rosset, un hombre que se dedicó a publicar obras polémicas como Trópico de Cáncer, de Henry Miller y Almuerzo desnudo, de William Burrougs, luchando contra la censura en Estados Unidos en los '60 y '70. A la manera de Inside Deep Throat (2005, Fenton Bailey, Randy Barbato), presentada también hace unos años en este festival, combina imágenes de archivo y entrevistas a personajes del movimiento contracultural, John Waters incluído. Los testimonios y las imágenes hogareñas, capturadas muchas de ellas por el propio Barney con su cámara de 16 mm nos pasean por toda la vida de este personaje que se enfrentó a la censura, con todos los altibajos que le implicó, el apogeo de su editorial Evergreen Review y su decadencia, generando simpatías y mucha familiaridad en el relato. Esto, combinado con la ironía y la frescura de este personaje que ama las obras por las cuales lucha, al cine y a la literatura y  a una forma de libertad que hoy en día nos puede parecer común pero que en esa época le costó años de lucha y llegar a perder toda su riqueza -aunque habiendo logrado en algún punto su objetivo de que hombres como Henry Miller o Samuel Beckett hoy en día sean clásicos, gracias en parte a su difusión-, genera un film que entretiene y por momentos divierte, pero que a la vez echa luz sobre un personaje poco conocido e importante.
    Algo criticable es el ritmo del relato, un tanto desparejo, tal vez por la repetición de ideas por parte de las distintas voces, o por la elección de ciertos fragmentos poco conductivos hacia la idea medular, que hacen derivar y a veces perder un poco el hilo principal. Lo fundamental es que se rescata esta actitud punk de llevar a cabo la revolución contra lo intituido, de nunca venderse: Barney termina en bancarrota, tras estrenar la secuela del film I´m curious (yellow) y perder la editorial y de luchar por la libertad y por lo que uno cree que es lo valioso; para él, sus “hijos”, los libros que logró publicar y el cambio que logró en lo que se considera obsceno. Y esto nos hace reflexionar al respecto de lo que cada época y cada sociedad atribuye a esta palabra, y de cómo va variando con los avances de movimientos contraculturales y los retrocesos intitucionales y las pugnas sobre el significado de la libertad.

       
Joaquín Sabina - 19 días y 500 noches


19 días, 500 noches y 1000 definiciones de Joaquín Sabina.


Por Soledad Pardo

   Con la ayuda que brindan los libros, las frases célebres, las anécdotas de viejos amigos, los fragmentos de canciones, las novias que ya no lo son, las corridas de toros, los admiradores, los detractores, las rutas y los paisajes, este documental se lanza a la aventura de reconstruir el universo de Joaquín Sabina.
   “Soy capaz de matar por una palabra hermosa” dice entre otras cosas, y casi como una declaración de principios, el propio Joaquín. Pero resulta que sus definiciones de sí mismo, lejos de ser las protagonistas de la película, se pierden en la inmensidad de definiciones que provienen de muchas otras fuentes y que colaboran en la elaboración de un complejo retrato del músico-cantante-poeta oriundo de Úbeda. Retrato que, si en vez de estar hecho en base a sonidos e imágenes en movimiento estuviera hecho de pintura sobre un lienzo, bien podría ser una obra cubista, por su naturaleza fragmentada y por la convivencia en ella de múltiples puntos de vista.
   A través de los relatos de quienes supieron tener la llave de la casa de Joaquín, los espectadores se convierten a su vez en portadores de una llave que les permite acceder al mundo del artista. Y por esa vía, quedan invitados a practicar ellos también el ejercicio imposible, inútil pero encantador, de intentar definir a una persona.


 












FICHA TÉCNICA
La desazón suprema: retrato incesante de Fernando Vallejo
Colombia, 2003. 90'
Dirección, Guión y Sonido: Luis Ospina
Montaje: Rubén Mendoza, Luis Ospina
Música: Germán Arrieta
Intérpretes: Fernando Vallejo, Antonio Caballero, Carlos Monsivais, William Ospina.























FICHA TÉCNICA
Obscene
Estados Unidos, 2007, '97
Dirección: Neil Ortenburg, Daniel O'Connor.
Fotografía: Alex Meillier
Sonido: Derek Samples
Montaje: Tanya Meillier
Producción: Alex Meillier, Tanya Meillier
Producción Ejecutiva: 
Neil Ortenburg
Compañía Productora:
Double O Film Productions



























FICHA TÉCNICA
Joaquín Sabina, 19 días y 500 noches

Holanda-España, 2008. 75’
Dirección: Ramón Gieling.
Producción: Pieter van Huystee.
Fotografía: Martijn van Broekhuizen, Sander Snoep.
Montaje: Paul M. van Brugge.
Sonido: Rik Meier.